
En el viaje de orilla a orilla, realizándolo en etapas, se descubren muchos lugares interesantes... De norte a sur con parada en Trujillo, el recorrido se enriquece con vivencias históricas.



Fin de semana en Valderredible, con estupenda compañía, agradables paseos, disfrutando de un paisaje otoñal...
Paisaje blanco del sur,
entre algodones y salinas, nuestros caminos rodeados de blancura desprenden la luz del sur.

Muy cerquita del campo de nuestro amigo en Jerez, donde se quedaban los perris, está el monasterio de La Cartuja. Hemos estado varias tardes para que corrieran por su jardín, así evitábamos que lo hicieran tras los pollos... Pudimos entrar en su patio, pero poco más, la clausura cerraba puertas y los muros impedían la entrada de la vida del exterior, aislando en el silencio hasta sus rezos... Eso si, con tanto tiempo que tendrán sus moradoras, ahora son monjas, se dedican a hacer cerámica y mermelada para negociar, aunque de eso saben bien porque descubrimos en su tienda la segunda edición del libro "Cartusia Defensionis" que un desinteresado pintor y escritor, mi padre, les donó amablemente.



